miércoles, 25 de agosto de 2010

ESPARTA: DE LOS 300 A LOS 10.000


Esparta se fundó en el siglo IX a. de C. por varios pueblos dorios. Pronto se organizó como un estado oligárquico y militar. La tierra era cultivada por unos esclavos llamados ilotas en beneficio de los ciudadanos, que se dedicaban casi exclusivamente a las armas.
Su política expansiva descuidó los problemas internos y en el siglo VII a. de C. los ilotas se rebelaron y esto produjo un cambio de política encaminada a controlar las fronteras y el orden interno.
Esparta no apoyó a Atenas en la primera guerra médica (contra los persas) y así esta última se convirtió en líder del resto de las polis griegas. Para romper esta hegemonía las dos ciudades se enfrentaron en la Guerra del Peloponeso (431-404 a. de C.) que dio la victoria a Esparta, peró creó en su contra una liga formada por Atenas, Tebas, Argos y Corinto.
Un nuevo enfrentamiento cuarenta años más tarde acabó con la derrota de Esparta que por ello perdió diversos territorios, en este año 371 a. de C. empieza su decadencia.
Esparta estaba gobernada por dos reyes (diarquía), un consejo de cinco éforos, un consejo de ancianos (gerusía) y una asamblea popular (apellá). Los ciudadanos tenían obligación de someterse a una dura formación militar que impartía el Estado. Llegaron a construir una aristocracia militar terrateniente.
Sirva esto de preámbulo para las dos historias que quiero contar: la de Los Trescientos de Leónidas y la de los Diez Mil de Jenofonte.
La primera corresponde a la conocida batalla de las Termópilas, este es el nombre de un estrecho desfiladero situado en la Grecia continental; allí en el año 480 a. de C. se apostaron el rey Leónidas de Esparta con 300 infantes y otros 5.900 griegos de otras ciudades y consiguieron contener el avance del ejército persa comandado por Jerjes I, ya que la estrechez del paso daba ventaja a los defensores. Un desertor indicó a los persas un sendero que doblaba el desfiladero y los persas atacaron por la retaguardia. Los griegos se fueron marchando ante la imposibilidad de mantener la posición y sólo resistieron el rey Leonidas y sus Trescientos que murieron en el combate. El retraso en el avance persa permitió a los griegos derrotar a los persas en las batallas de Platea (terrestre) y Salamina (marítima) y evitar así la invasión.
La segunda corresponde a los Diez Mil de Jenofonte, éste fue un escritor y filósofo griego discípulo de Sócrates que en el año 401 a. de C. se enroló como mercenario en una expedición en la que 13.000 mercenarios griegos pasaron a Persia reclutados por Ciro el Joven con la excusa de derrotar a unas tribus hostiles. Pero la misión real era derrocar a su hermano Artajerjes, el Gran Rey persa, con la ayuda de los Diez Mil y 100.000 mercenarios asiáticos.
Aunque los griegos, los guerreros de los mantos rojos, ganaron una parte de la batalla de Cunaxa (lugar cercano a Babilonia), Ciro murió y el resto de su ejército fue derrotado, los Diez Mil fueron abandonados a su suerte y tuvieron que huir de los persas. En una emboscada los cinco comandantes griegos fueron asesinados y se encargó a Jenofonte llevar al ejército griego a casa, consiguió llegar a Bizancio con 7.000 supervivientes después de recorrer 1500 Km. de territorio hostil a través del frío durante el crudo invierno en las montañas de Armenia.
Para la primera historia recomiendo la novela de Steven Pressfield “Puertas de fuego” y para la segunda la de Valerio M. Manfredi “El ejército perdido”.

VICENTE FERRER


Curiosa coincidencia que bajo ese nombre y primer apellido hayan existido dos personas santas, una oficial y otra laica.
El primero de ellos nació en Valencia en 1350, fue político, teólogo y predicador español. Ingresó en los dominicos en 1367 y estudió en Valencia, Barcelona, Lleida y Toulouse. En 1380 optó claramente por el papa de Aviñón contra el de Roma.
Fue consejero de Pedro de Luna y cuando éste fue nombrado papa de Aviñón en 1394 con el nombre de Benedicto XIII le nombró confesor papal. y legado en todo el Sur de Europa.
También fue designado por el reino de Valencia como compromisario en Caspe en 1412 e influyó para que el rey elegido para Aragón y Catalunya fuera Fernando de Antequera y la dinastía Trastámara (de origen castellano) incrementara su poder..
Usó siempre el valenciano en sus predicaciones y atribuyó a un “don de lenguas” el hecho de que todo el mundo le entendiera. Murió en la Bretaña francesa en 1419 en pleno recorrido misional. Fue canonizado el 3 de junio de 1455 por Calixto III.
El segundo Vicente Ferrer nació en Barcelona en 1920 y murió en Anantapur (India) en 2009. Durante la Guerra Civil participó en la batalla del Ebro en 1938, y después de estar en Francia poco tiempo regresó a España. Aquí estuvo durante el año 1939 concentrado en un campo de concentración en Betanzos.
En 1944 abandonó sus estudios de Derecho e ingresó en la Compañía de Jesús. Fue de misionero a la India en 1952 y, expulsado por el gobierno indio en 1968, pudo volver de nuevo un año después gracias a una manifestación de miles de personas que recorrieron 250 Km. La primera ministra Indira Gandhi le pidió que volviera, pero no a Bombay, entonces se instaló en Anantapur,
En 1970 abandonó la Compañía de Jesús, se casó con la periodista inglesa Anne Perry y juntos fundaron el Fondo de Desarrollo Rural en Anantapur, en el estado de Andhra Pradesh.
A partir de 1996 su trabajo se realiza a través de la Fundación Vicente Ferrer, su actividad se centra en los descastados llamados “intocables” y en las aldeas tribales del distrito de Anantapur.
Sus trabajos de gestión y canalización se convirtieron en tres hospitales generales, uno de sida, un centro de control natal, 14 clínicas rurales, casi 1700 escuelas, unas 30.000 viviendas y casi 3 millones de árboles plantados. El trabajo de su Fundación ha mejorado las condiciones de vida de dos millones y medio de personas.
El 1 de febrero de 2010 una plataforma independiente presentó en Oslo la candidatura de la Fundación Vicente Ferrer para el Premio Nobel de la Paz. A título personal le han otorgado muchos premios, de ellos sólo ciraré el Príncipe de Asturias de la Concordia de 1998 y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya en el 2000.
La pregunta que quiero dirigir a mis lectores es cuántos Vicente Ferrer necesita este mundo para mejorar la vida de miles de millones de personas que viven en condiciones de extrema miseria. Él demostró con su trabajo que un mundo mejor es posible: Menos G-20 y más FVF es lo que hace falta.

ISRAEL Y PALESTINA


El lamentable incidente producido por Israel contra la flotilla solidaria que llevaba ayuda humanitaria a los palestinos de Gaza me ha hecho pensar que tal vez muchos no conozcan la historia del moderno estado de Israel, por eso me parece interesante hablar sobre el tema.
Todo empieza cuando el movimiento sionista a finales del siglo XIX pretende crear un hogar nacional judío ante las amenazas antisemitas que se producían sobre todo en Alemania y Rusia.
De 1870 a 1899 los sionistas fundan colonias agrícolas en Palestina, la declaración de Balfour en 1917 confirmó el derecho a la creación de un estado judío allí, que en aquel momento estaba en poder de los británicos.
La llegada al poder de Hitler provocó que los judíos emigraran en masa a Palestina desde Alemania y Europa Central, entonces los países árabes se opusieron a esta invasión masiva y los británicos se vieron obligados a bloquear la entrada de judíos.
Las persecuciones nazis siguieron impulsando la huida hacia Palestina, desde 1943 se inició una guerrilla contra el gobierno británico y se organizó la entrada clandestina de judíos. Intervino la ONU en 1947 y ordenó la partición de Palestina en un estado judío y en otro árabe (29-11-1947). Los árabes rechazaron el plan y cuando los británicos se retiraron empezó una guerra civil entre ambos bandos. El 15 de mayo de 1948 Ben Gurión proclamó la independencia del estado de Israel, que fue reconocido por las principales potencias (E.U.A., U.R.S.S., Gran Bretaña, Francia, etc.).
La guerra obligó a huir a muchos palestinos y tuvo que intervenir la O.N.U., en 1949 Israel había conseguido 5000 Km cuadrados más de los reconocidos por la O.N.U. y Jerusalén quedó dividida entre árabes e israelíes. De 1950 a 1960 las autoridades favorecieron la entrada de judíos en el país y en esa década entraron en el país un millón de judíos.
En 1959 Israel invadió la península del Sinaí, pero la presión estadounidense y soviética les hizo retroceder a las fronteras de 1949. Israel en 1967 atacó por sorpresa a los países árabes del 5 al 10 de junio (Guerra de los Seis Días) y ocupó Cisjordania, la parte árabe de Jerusalén y Toda la península del Sinaí. Esto fue condenado por la ONU y en 1970 Golda Meir aceptó el alto el fuego con Egipto pero se negó a retirarse de los territorios ocupados en 1967. En 1973 se produjo la Guerra del Yom Kippur y los árabes consiguieron una victoria parcial sobre Israel.
Durante 1974 Itzhak Rabin firmó un acuerdo de paz con Siria pero rechazó la propuesta de E.U.A. de crear un estado palestino y no reconoció la representatividad de la O.L.P. En 1979 bajo el auspicio norteamericano se firmó en Camp David se llegó a un acuerdo con Egipto. Israel le devolvió el Sinaí en 1982. Resumiendo, en estos últimos 28 años las cosas no han cambiado mucho y el problema sigue presente y sin atisbos de solución.
Gaza es la ciudad más importante de la franja del mismo nombre, bajo control de la Autoridad Palestina, hace costa con el mar Mediterráneo y por el Sur hace frontera con Egipto. Fue atacada en 2009 en la operación “Plomo caliente” por lanzar misiles a la zona sur de Israel. Es una zona superpoblada y sin recursos poblada por palestinos, hacia allí iba la flotilla solidaria cuando fue atacada por el ejército israelí de forma desproporcionada. Obama ha hecho oídos sordos y la ONU no encuentra ninguna solución. ¿Hasta cuándo?

MI DIARIO Y EL "SANFER"


El otro día recordé que en el año 1977 empecé a escribir una especie de diario, hacía tiempo que no lo releía y tenía la impresión de que tenía mayor calidad lingüística y más datos de interés, pero al revisarlo de nuevo contemplo que son notas muy cortas.
Las anotaciones versan sobre tres temas principales: la actividad escolar (trabajos, exámenes, profesores, etc.), sobre acontecimientos de la vida familiar como es lógico (celebraciones, vacaciones, etc.) y sobre una afición que ya no tengo, que es la de la filatelia.
Las notas empiezan en enero y acaban el 15 de mayo de 1977, pronto esas líneas cumplirán 33 años, explicaré algo sobre el primer y tercer tema.
Contaba yo por aquellas fechas 16 primaveras (entonces se podían llamar así, ahora ya serían otoños) y era aficionado a la filatelia, tanto de sello nuevo como usado, mi amigo Juan Miguel y yo íbamos a comprar sellos nuevos al Sr. Olegario (creo que ese era su nombre) de la papelería Olma y conseguimos reunir todas las series del año 1975 hasta esa fecha, luego yo seguí comprando hasta el año 1981, lo dejé durante la “mili” pues salió una serie del Rey en la que el valor facial de uno de los sellos era de 500 pts. y ya barrunté yo en aquella época que la inversión filatélica no iba a ser negocio.
El tema más importante en el diario es la parte dedicada al colegio, en aquel año estaba cursando 2º de BUP en el colegio San Fernando de Castelldefels. Recuerdo aquella época como una de las más felices de mi vida a pesar de que había que hincar bastante los codos, ya que el nivel de exigencia era alto comparado con la Academia Castelldefels de la calle Isaac Peral de donde yo venía.
El sistema de enseñanza era totalmente diferente, la forma de dar las clases y el nivel de los profesores también lo eran. Quiero enviar desde aquí un saludo a todos mis compañeros del “Sanfer” y recordar a mi gran amigo Manuel Sierra Gascó, que nos abandonó en el año 1991 en un lamentable accidente de tráfico.
Quiero recordar también a alguno de los profesores que aparecen en el diario, los que omita que no se enfaden, pero todos no caben. Empezaré por la Sra. Elisa, grandiosa profesora de matemáticas, gracias a ella me gano la vida haciendo números. El Sr. Costa nos daba literatura y gracias a él creció en mí el amor a ella, que ya estaba presente con anterioridad. Pilar Garcés me dio clase de filosofía y de inglés, guardo un grato recuerdo de ella. Pilar Lamenca me daba historia, hacía trabajar duro pero se aprendía, de hecho, mis dos asignaturas preferidas han sido la literatura y la historia, en las que he intentado especializarme un poco.
El Sr. Carreras me dio dibujo y me hizo sufrir bastante, pero aprendí dibujo técnico, lo que me fue útil para la asignatura de dibujo que cursé en magisterio. El Sr. Ortega sólo me dio una asignatura técnico profesional, pero es al que más veo en la actualidad junto a su hermano Marcelino (que no me dio clase) y al Sr. Antonio, profesor de gimnasia, mi asignatura “preferida”, recuerdo que una vez reunió a unos pocos de mi clase que teníamos pánico a dejarnos el final de la espalda en el borde del plinto para hacérnoslo saltar, ya no recuerdo si conseguí saltarlo o sentarme en él.
Bueno, que nadie se enfade, he intentado hacer algo simpático y me he divertido recordando aquellos tiempos felices y ya algo lejanos.

domingo, 25 de abril de 2010

ÁGUILA ROJA


Sigo esta serie de TVE ambientada en el siglo XVII desde sus inicios y siempre ando buscando algún hecho que me sitúe al menos en la década en que la acción se desarrolla. El rey español que aparece es Felipe IV, pero este rey gobernó en España desde 1621 hasta 1665, fecha en la que falleció.
En estos dos últimos capítulos hay un enfrentamiento con Portugal, su ejército hace rehenes a unos soldados españoles y piden un secuestro, esto me hace situar la acción alrededor de 1640.
Hablar de esta época sería hablar del Siglo de Oro, de la Guerra de los 30 Años, de la penuria económica debida al descenso en la llegada de metales preciosos de América y a los enormes gastos bélicos, etc., pero me voy a centrar en los problemas internos que tuvo Felipe IV debidos a la política centralista de su valido Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares.
En 1631 hubo un problema en el País Vasco cuando Olivares introdujo allí el monopolio de la sal en contra de los fueros vascos. En 1641 existió un intento de conspiración en Andalucía liderada por el marqués de Ayamonte y el duque de Medina Sidonia debido al descontento de los nobles y el pueblo que no pasó a mayores.
Portugal se había unido a la Corona Española en 1581 en la persona de Felipe II. En 1640, debido al descontento surgido por tener que aportar dinero y tropas para sofocar la rebelión de Cataluña, la regente Margarita de Saboya fue depuesta y el duque de Braganza apoyado por Francia fue nombrado rey de Portugal con el nombre de Juan IV.
Pero el problema interno más grave lo tuvo en Catalunya con la Guerra dels Segadors (1640-1652). Olivares decide que todos los reinos españoles, no sólo Castilla, deben aportar dinero y tropas (16.000 hombres Catalunya) a la costosa Guerra de los 30 años. Además, en 1635, cuando se declara la guerra a Francia, hay 15.000 soldados instalados en Catalunya que cometen abusos continuamente.
En mayo de 1640 estalla un alzamiento generalizado en toda Catalunya por la movilización de los tercios reales y el alojamiento obligatorio. Un ejército de entre 4 y 5.000 campesinos ataca a los tercios reales y el 22-5-1640 entran en Barcelona pero son expulsados al poco tiempo. Con el Corpus de Sangre el 7-6-1640 en Barcelona se inicia la Guerra dels Segadors. Pau Claris, al frente de la Generalitat, proclama la República Catalana, pero los nobles catalanes no pueden controlar las sublevaciones del pueblo descontento con la situación económica y entregan el poder a Luis XIII de Francia en 1641. En resumen, en 1651 un ejército de Felipe IV comandado por Juan de Austria asedia Barcelona y en 1652 Catalunya vuelve a reconocerle como rey.
En Castelldefels el 24-12-1640 se produjo un desembarco de las tropas españolas, pero no atacaron. Sin embargo, en 1642 hubo una batalla naval en nuestra costa entre las armadas Española y Francesa. El siguiente peligro se produce en 1649 cuando las tropas españolas ocupan Sitges y Vilanova, pero no atravesaron el macizo de Garraf.
Durante este periodo, debido a los impuestos y a la inflación, se coge dinero de las arcas parroquiales para hacer frente a gastos del municipio. En 1651 se produjo otro desembarco en la playa, la población se refugió en el Castillo y no fue atacada, pero las masías de los alrededores sí fueron saqueadas.
Los años 1651 y 1652 (fin de la guerra) fueron para nuestro pueblo años de hambre y peste. No se inició cierta recuperación hasta 1660, año en que comienzan los primeros intentos de colonización de la franja costera semipantanosa conocida como Les Marines para ser aprovechada para el cultivo.

sábado, 24 de abril de 2010

XARNEGOS/CHARNEGOS


Por una casualidad, como tantas cosas en la vida, me vi inmerso en este proyecto que ha reunido a dieciocho poetas catalanes gracias al entusiasmo y a la coordinación de Noemí Trujillo y a Ediciones Sial.
Se trata de una antología poética bilingüe (castellano/catalán) en la que yo, por ejemplo, concebí los poemas en castellano y los traduje después al catalán con la ayuda de mi amigo Moisés. En otros casos han sido traducidos al catalán por uno de los autores, Antonio García Lorente; y en otros se han concebido en catalán y traducido al castellano.
Los dieciocho poetas reunidos en la antología son los siguientes: Antonio García Lorente, Micaela Serrano, Julián Miranda, Gemma Rodríguez Rivas, José Luis García Herrera, Rosa Ramos i Frigola, Manuel Hernández Cabezo, Marisa Morali, José Luis Bravo Ayuso, Alicia Aragón Rodríguez, Manuel Olivas, Ana Otero, Enrique Carrillo, Carolina Ibac i Verdaguer, Felipe Merino, Noemí Trujillo, Daniel Ferrer i Esteban y mi humilde persona.
El objetivo de la obra en palabras de la coordinadora Noemí Trujillo es: un proyecto común que pretende contribuir a que se superen los prejuicios contra los catalanes que existen en otros lugares de España, fomentar el bilingüismo, las normalidades lingüísticas, la tolerancia y el respeto por las dos lenguas oficiales de Catalunya y promover, a la vez, el trabajo literario de autores locales”.
Colaboran en el libro con dos comentarios Pura Salceda y David Castillo y Joan Margarit (Premio Nacional de Poesía) con un poema titulado “Balada de Montjuïc”.
Los poemas, aunque son de una temática variada, intentan reflejar sentimientos a veces dispares sobre Catalunya, sobre la diversidad cultural, sobre el desarraigo y un largo etcétera que no puedo resumir aquí. El estilo de los poetas es muy variado y va desde un lirismo metafórico hasta una poesía más directa y contundente.
El libro en este momento está en proceso de edición y aparecerá el mes que viene. La primera presentación se hará en la Biblioteca de Viladecans el sábado 17 de abril a las 12 horas. El acto estará presentado por Silvia Romero, escritora; como invitados estarán los concejales de cultura de Viladecans y Castelldefels, María Salmerón y Joan Lluis Amigó; y Basilio Rodríguez, director de Ediciones Sial. Serán ponentes Antonio García Lorente y Julián Miranda y Noemí Trujillo moderadora.
La segunda presentación se realizará en la biblioteca de Castelldefels el jueves 22 de abril a las 19,30 horas. El acto será presentado por David Castillo y Amalia Sánchez, asistirán los concejales citados anteriormente, como ponentes Enrique Carrillo y el que suscribe; y como moderadora Noemí Trujillo.
El viernes 23 de abril algunos de los autores firmaran ejemplares del libro en la sede de la asociación artística Anceo de Viladecans, en la esquina de las calles García Lorca y Dr. Reig.
El 22 de mayo se presentará en Pineda de Mar y el 19 de junio en la Biblioteca de Gavá. A lo largo del año se harán presentaciones en Sant Boi de Llobregat, Banyoles, Ateneo de Barcelona, etc.
Esperemos que este proyecto sirva además de para fomentar la tolerancia para acercar la poesía a la calle, para hacer saber que la literatura no se acaba en la novela.

sábado, 27 de febrero de 2010

LAS GUERRAS CARLISTAS



















Supongo que a todo el mundo le sonará esto de las guerras carlistas, hubo tres guerras carlistas en el siglo XIX. La primera de ellas se produjo a la muerte de Fernando VII, éste antes de morir abolió la Ley Sálica (que prohibía a las mujeres reinar en España), así pudo subir al trono su hija Isabel II, de lo contrario hubiera reinado el hermano del rey Carlos María Isidro como Carlos V (de ahí el nombre de carlistas a sus seguidores).
Desde el punto de vista ideológico el carlismo representa el tradicionalismo monárquico y antiliberal, eran partidarios de la monarquía absoluta y contrarios a las transformaciones sociales del liberalismo urbano capitalista, defendían sus fueros tradicionales y su forma de vida rural.
La primera guerra carlista (1833-1840) fue la más violenta causando 200.000 víctimas, los carlistas fueron derrotados fácilmente excepto en el País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana.
El bando carlista contó con los generales Zumalacárregui y Cabrera y el bando isabelino con Espartero, todos ellos grandes militares, por lo que la guerra se hizo larga y difícil. El agotamiento de los carlistas provocó que el general Maroto (del sector moderado) firmara el Acuerdo de Vergara con Espartero en 1839, dando fin así a la guerra, pero el general Cabrera resistió en Levante hasta 1840.
La segunda guerra carlista (1846-1849) tuvo mucha menos importancia y se extendió hasta 1860 en las zonas rurales de Cataluña, hubo episodios aislados en Aragón y Navarra. Carlos María Isidro nombra heredero a su hijo Carlos Luis de Borbón en 1845 y tomó el nombre de Carlos VI.
La tercera guerra carlista (1872-1876) supuso el levantamiento armado de los partidarios de Carlos VII contra los reyes Amadeo I de Saboya (rey de origen italiano que se designó después del fracaso de la I República durante el Sexenio Revolucionario para evitar el regreso de los borbones, desgastados tras el reinado de Isabel II, destronada en 1868) y luego contra Alfonso XII (hijo de Isabel II que supuso la restauración borbónica en 1874 gracias al general Martínez Campos) y se desarrolló en las zonas rurales del País Vasco, Cataluña y Navarra principalmente. Acabó con la toma de Estella (capital carlista) en 1876 y la huída del pretendiente a Francia.
Según Jordi Navarro (Temps d’Història) cuando estalló la primera guerra las partidas carlistas de Tòfol de Vallirana y Bonet Tristany recorrieron el Baix Llobregat y se instalaron en Gavà y en Begues y durante los años 1837 a 1839 se enfrentaron a los somatenes liberales, en febrero de 1848 se celebró una gran batalla en Gavà.
En cuanto a Castelldefels existen grandes lagunas documentales en el archivo municipal y no se puede asegurar si estas partidas llegaron a entrar en nuestra ciudad, pero queda constancia de que se dejaron de pagar impuestos, que aumentó el control sobre las licencias de armas, que se efectuaron reclutamientos para el ejército de Isabel II y que se vigilaba a los párrocos de la zona para ver si apoyaban la causa carlista.
En esta época de mediados del siglo XIX se consolidó un descenso demográfico que había comenzado a finales del siglo XVIII. Esto retrasó el desarrollo del municipio durante mucho tiempo, fue un caso aislado, ya que por ejemplo, Gavà y Sitges no lo padecieron y mantuvieron una población varias veces superior a la de Castelldefels.

SIETE CASAS Y UN ARMARIO
















Empezaremos el año comentando un par de libros que he leído recientemente y que me han parecido muy interesantes.
El primero de ellos es Siete casas en Francia de Bernardo Atxaga (Asteasu, Guipúzcoa, 1951). Este escritor en euskera tiene una prolífica obra, ha escrito relatos, poesía, cuentos infantiles, novela, etc. Su obra más conocida es Obabakoak, de 1988, por la que recibió el Premio Nacional de Narrativa, posteriormente fue llevada al cine por Montxo Armendáriz en el año 2005 con un notable éxito de crítica.
La novela a que me refiero se desarrolla en el Congo Belga de principios del siglo XX, durante el reinado de Leopoldo II, que convierte los territorios en patrimonio personal y amasa una fortuna con la explotación del caucho, la teca y el marfil.
La acción comienza cuando un joven oficial llega al destacamento de la Force Publique en Yangambi, junto al río Congo. Este experto tirador con su forma de ser altera la “pacífica“ convivencia del recinto. Se producen envidias, rencores, malos entendidos, admiraciones, entre los protagonistas del relato.
El autor penetra en las mentes de los personajes y nos hace unos retratos psicológicos de gran precisión, todo ello combinado con una acción mesurada pero continua y una descripción convincente del ambiente cerrado en medio de la selva en que viven los protagonistas.
El deseo contradictorio de seguirse enriqueciendo y de volver al hogar planea también en el relato, pero hay que conseguir la séptima casa, símbolo de la riqueza que permitirá una vida holgada en Europa, lejos de la selva asfixiante.
El segundo se titula Un armario lleno de sombra y su autor es Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931, pero desde los tres años vive en León). Este autor debe su celebridad a la poesía y al ensayo y ha obtenido el Premio Cervantes en el año 2006.
Su poesía es de gran calidad, perro bastante difícil de leer por el sentido críptico de sus versos. No así este libro que os recomiendo donde relata su infancia de forma autobiográfica hasta los catorce años de edad. Es una prosa en general fácil de leer y asequible, excepto algún apartado en que habla de poesía un poco más complicado.
Gamoneda en esta obra mezcla los recuerdos que el llama heredados (relatados por su madre) con los propios reconstruyendo así parte de la vida de sus antepasados y su infancia. Habla de la Guerra Civil y de la posguerra en la ciudad de León y, concretamente, en el barrio del Crucero; habitado por obreros y ferroviarios.
Nos habla de represión, de pobreza, de hambre, de los sentimientos que todo aquello despierta en su niñez. Nos habla de amor, de amistad, de rebeldía, de odio; de su relación con la familia, los vecinos, los amigos, los compañeros del colegio de los Agustinos y muchas cosas más.
También relata cómo aprendió a leer en un libro de poemas que escribió su padre (murió cuando el tenía dos años) y cómo a pesar de no entender el lenguaje poético quedó prendado del ritmo y la sonoridad de las palabras. Tanto le influenció esta lectura que marcó toda su vida posterior dedicándose a la poesía y a escribir ensayos sobre otros poetas.
Que este año 2010 nos traiga buenas lecturas para olvidar la crisis.

sábado, 2 de enero de 2010

ESCARCHA Y NIEVE


Érase una vez un niño que se llamaba Martín, tenía doce años y vivía en Cast... (no recuerdo ahora el nombre), era más bien un poco esmirriado, de ojos brillantes y sonrisa amplia, todavía le faltaba dar el estirón.
Iba al colegio a la clase del Señor Pedro, los días antes de las vacaciones de Navidad él y sus compañeros pasaban las tardes cantando villancicos siguiendo la voz grave y profunda del maestro. Tras los cristales del aula se podía ver atardecer (todavía no se cambiaba la hora), pero el sonido de los villancicos entonados a coro se grabó más en su memoria que la luz declinante del sol.
Por aquellas fechas su padre cogía vacaciones en el trabajo y se iban toda la familia al pueblo de sus padres, en el interior de la península, donde el invierno era más frío. En aquella época no había exámenes en Navidad, hacían unas fichas que había que rellenar con respuestas, textos, dibujos, etc., el maestro las evaluaba semanalmente y con eso había suficiente. Así que los días antes de las vacaciones se dedicaba a pensar en el viaje al pueblo, en ver a su abuela, a sus tíos, en soplar la lumbre con el fuelle y en la nieve, sobre todo en la nieve.
Por fin llegó el día, se subió al tren expreso con sus padres y su hermana y, tras ayudar a colocar a su padre las maletas en su sitio, hizo lo que hacía cada año, contemplar las fotos en blanco y negro con paisajes de pueblos que adornaban el compartimento del vagón.
Después de doce horas de viaje y de dar unas cabezadas mientras el tren atravesaba descampados, ciudades y pueblos de todos los tamaños, se oyó el sonido de un puente de hierro. Ésa era la señal para bajar las maletas y acudir a la plataforma, pues quedaban minutos para llegar al destino.
Al bajar del tren estaba la familia esperando para ayudarles a llevar el equipaje hasta casa de su abuela. Sería imposible intentar explicar con palabras la alegría y los abrazos después de un año sin verse. Al llegar a casa se repetía la misma escena con su abuela, ella hacía tiempo que no salía, pues caminaba con dificultad y algo encorvada de tanto trabajo que había amontonado sobre sus espaldas.
Su abuela enfermó de un ojo antes de que él naciera y se lo tuvieron que sacar, pero para él era la abuela más hermosa que un nieto podía tener, siempre iba vestida de negro y con un pañuelo a la cabeza en invierno que tapaba su pelo color de escarcha.
Dos hermanos de su madre tenían una relojería en el pueblo y siempre que iban al centro (la casa estaba en las afueras) pasaban a saludar a sus tíos. Martín se quedaba prendado de un reloj de carillón que tenían para vender que era mucho más alto que él. También le encantaba ver como sus tíos desenrollaban unas fundas y, de repente, brillaban en su interior cadenas, pulseras de oro, relojes, etc. La relojería tenía un olor especial que recordaba a la gasolina, pero más suave, era el aroma de los productos que usaban para limpiar los relojes que les llevaban a reparar.
En casa de la abuela no había árbol de Navidad ni se hacía belén, no hacía falta. Cuando salía por la mañana los árboles brillaban cubiertos de escarcha o de nieve, Martín se apresuraba a hacer una pequeña bola de nieve y la lanzaba al otro lado de la carretera, donde estaba la plaza de toros del pueblo. La hierba también estaba pintada de blanco y cuando pisaba sobre ella producía un leve y musical crujido.
Cuando por la noche, después de cenar, ya quedaban sólo las brasas en el hogar, su abuela le dejaba soplar con el fuelle y Martín veía como los restos de las cepas quemadas se encendían como pequeñas bombillas rojas...
Ahora, cuando Martín evoca todo aquello, piensa si no será todo un sueño.

UNA DE PIRATAS


En el momento que me pongo a escribir estas líneas el atunero “Alakrana” lleva 44 días secuestrado por piratas somalíes con sus 36 tripulantes a bordo, desde aquí mi apoyo a los tripulantes y sus familias que tan mal lo están pasando.
Si dicen que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo la piratería nació con la navegación, estoy seguro que cuando a los primeros hombres se les ocurrió agujerear un tronco para hacer una canoa y luego esa canoa se convirtió en una embarcación más grande que sirviera de medio de transporte alguien pensó en seguirle para robarle en la soledad de las aguas.
Si el oficio de pescador es duro de por sí tanto por el trabajo físico que comporta como por las largas ausencias a las que obliga, separándoles de la familia y de los amigos, sólo faltaba que a todo eso se le uniera el peligro de ser apresados por los piratas.
La figura del pirata tratada por la literatura o el cine siempre ha sido contradictoria y ambigua. Podemos encontrar en la ficción el pirata sanguinario y cruel y, por otra parte, el pirata como símbolo de aventura y libertad. Por citar dos ejemplos de este último, en el campo cinematográfico las películas de Errol Flynn y en el campo de la literatura la Canción del pirata de Espronceda: “Con cien cañones por banda / viento en popa a toda vela / no corta el mar, sino vuela / mi velero bergantín...”. Los piratas somalíes que nos ocupan desde luego no son del segundo tipo que he citado.
A lo largo de la historia ha habido un tipo de piratas muy especiales, los corsarios. Éstos utilizaban una patente de corso de su país de origen para poder atacar “legalmente” a barcos mercantes de países enemigos, en muchos casos los corsarios repartían el botín obtenido con su gobierno..
Pondremos un ejemplo para aclarar lo dicho: Sir Francis Drake (1543-1596) fue un corsario inglés que trabajó a las órdenes de su reina Isabel I, ésta le nombró caballero en recompensa a sus “hazañas”. Además de ser el segundo navegante en circunnavegar el globo después de Elcano se dedicó a hostigar a los barcos mercantes españoles en el Pacífico, atacó Santo Domingo y Cartagena de Indias, en la península hostigó los puertos de Vigo y de Cádiz y siendo vicealmirante de la armada inglesa, la Royal Navy, en 1588 colaboró en la derrota de la Armada Invencible que atacaba Plymouth al mando del duque de Medina Sidonia.
Volviendo a Somalia, es un país que ocupa el cuerno de África, se independizó de Italia y Reino Unido en 1960, su población es de entre 8 y 9 millones de habitantes y la densidad de población de 13 hab./Km2 (España tiene más de 92), desde su independencia hasta la fecha han padecido hambrunas y guerras civiles continuas. En la actualidad hay un Gobierno Transicional y hay territorios autónomos no controlados.
Económicamente se dedica a la ganadería y a la pesca, realiza exportaciones a la India, Omán, Qatar, etc., tiene riquezas mineras que no se explotan debido a la situación de inestabilidad política y depende de la ayuda extranjera para sobrevivir. Con estos datos sobre la mesa creo que además de reforzar la operación “Atalanta” otra vía para conseguir el regreso de los tripulantes del “Alakrana” y mayor estabilidad en la zona es aumentar los acuerdos diplomáticos y económicos con el gobierno somalí.

sábado, 14 de noviembre de 2009

TIERRA, TIERRA, TIERRA...



Estoy cansado, muy cansado, abro los ojos lentamente: veo la habitación en penumbra. Intento respirar profundamente y olfateo el olor de la muerte, mi muerte. Me rodean mis hijos Diego y Fernando, mi hermano Bartolomé, un clérigo que siempre sonríe (desconozco porqué) y algunos familiares y amigos que se van turnando para hacerme compañía.
A través de la ventana con las cortinas pasadas se oye el crepitar de la ciudad de Valladolid, el sonido de los carruajes, el relinchar de los caballos, el restallar de los látigos, las voces de las vendedores en el mercado contiguo...
Hoy creo que es 20 de mayo del año del Señor de 1506, ayer hice llamar al escribano de mis Católicos Reyes Don Pedro de Inoxedo para redactar mi testamento, dejo la poca fortuna que tengo y los muchos títulos y oficios (fui el pomposo Almirante de las Indias) a mi hijo Diego; que Dios le deje disfrutar lo que yo no pude.
Siento de nuevo el cansancio, pero éste me transporta en busca de recuerdos. El sol brillaba con fuerza aquel 3 de agosto del año del Señor de 1492 en el puerto de Palos de la Frontera, una pequeña multitud se había agolpado para ver zarpar las tres carabelas. Yo gobernaba la Santa María, Martín Alonso Pinzón La Pinta, y su hermano Vicente Yánez La Niña; soplaba un viento ligero que hinchaba las velas en señal de buen presagio.
El 6 de septiembre llegamos con las tres naves a la isla de La Gomera, fui a visitar a Beatriz de Bobadilla, gobernadora de la isla, era muy hermosa y mujer de gran carácter; todavía recuerdo su rostro como si fuera ayer... Después partimos hacia Gran Canaria y allí cambié el timón de La Pinta y sus velas triangulares por otras cuadradas, así se convirtió en la más rápida de las tres naves. Diré aquí para los amantes de las cosas del mar que la Santa María no era carabela sino carraca de tres palos.
Iniciamos la búsqueda de las Indias a través del gran océano, a días de tormenta y mar agitada se sucedían días de calma chicha y sol abrasador, la tripulación cada vez estaba más descontenta. Se nos acababan las verduras y el escorbuto empezó a hacer mella en la tripulación.
Entre la enfermedad y el desánimo de no divisar tierra alguna la tripulación se amotinó entre el 6 y 7 de octubre, gracias a mis capitanes, Martín y Vicente, la tripulación se calmó. ¡Cuánto les debo a mis queridos hermanos Pinzón!. Pero la tensa calma duró poco, el día 10 de octubre volvieron a amotinarse y mis capitanes tuvieron que prometer a la marinería que si en tres días no avistábamos tierra giraríamos el timón para regresar a casa.
El día 12 de octubre me levanté y salí de mi camarote, escudriñé con ansiedad la mar con mi catalejo apuntando hacia la proa de la nave, me pareció divisar unos fuegos en el horizonte, pero debían ser imaginaciones de mi mente tensa a punto de quebrarse. Por la tarde estaba en la cofa el grumete Rodrigo de Triana, yo estaba apoyado en la amura de babor contemplando una manada de delfines plateados. De repente oí la voz desgarrada del grumete que gritaba “Tierra”, la repitió hasta la saciedad con lágrimas en los ojos, toda la tripulación se vino a la proa de la nave y de todas las bocas (algunas desdentadas por el escorbuto) salía la misma palabra y todos los ojos vertían lágrimas, los míos también. Capitán, oficiales, marineros, todos nos abrazamos y dimos Gracias a Dios Nuestro Señor por habernos dejado llegar a las Indias por una nueva ruta...
Vuelvo a abrir los ojos, no sé si lo que he recordado es sueño o realidad. Ahí en la penumbra siguen mis familiares y amigos, mi hijo Diego me coge la mano huesuda y llena de manchas, siento el calor de sus manos. Me dice algo, pero ya no escucho, siento que lentamente me duermo y me hundo en un mar oscuro y profundo como la noche.

sábado, 26 de septiembre de 2009

EL GENERAL MORAGUES


Una vez más celebramos el once de septiembre, la Diada Nacional de Catalunya, fecha en la que Barcelona se rindió en 1714 ante las tropas borbónicas de Felipe V d’Anjou después de un duro asedio.
Como en otra ocasión ya he hablado de las causas de la Guerra de Sucesión española, quisiera ahora hablar de un personaje que era para mí desconocido hasta que me habló de él José Antonio Purull.
Las celebraciones se centran en el Conseller en Cap de Barcelona, Rafael de Casanova, pero tengo entendido que en su Girona natal también se homenajea a Moragues. Otro personaje menos conocido también es Antonio de Villarroel y Peláez (1656-1742), comandante en jefe de las tropas austracistas en Cataluña y organizador de la defensa de Barcelona en 1714. Cayó también herido junto a Rafael de Casanovas el 11 de septiembre luchando ante las tropas del duque de Berwick, general de Felipe V.
Josep Moragues i Mas nació en Sant Hilari Sacalm (Girona) en 1669. Era agricultor propietario de tierras y entró en contacto con los vigatans, gente de la Plana de Vic que se oponía a las frecuentes incursiones del ejército francés en su territorio. Este sentimiento antifrancés desembocó en un rechazo total a la candidatura de Felipe V como rey de España.
Formó parte del Regimiento de las Reales Guardias Catalanas, regimiento de élite del ejército austracista catalán, llegando en él a General de Batalla, grado máximo al que se podía aspirar dentro del mismo.
Al ser nombrado el archiduque Carlos emperador austriaco se rompe la alianza de holandeses, ingleses y austriacos contra Francia y Felipe V. Así Cataluña queda en solitario luchando contra Felipe V, ya que los catalanes preferían los austrias a los borbones, por ser éstos mas centralistas.
Moragues luchó contra las tropas borbónicas en las comarcas interiores de Cataluña y en Barcelona hasta su rendición.
Después se retiró con su familia a Sort (Leida), pero fue reclamado por el Capitán General de Barcelona, donde se le requisa toda la documentación y se le pone bajo vigilancia. Ante la sospecha de un arresto intenta embarcarse clandestinamente hacia Mallorca (en ese momento en poder de los ingleses), pero el capitán del barco después de zarpar le reconoce y vuelve a la costa para desembarcarlo.
Posteriormente se refugia en Montjuïc a la espera de un segundo barco hacia Mallorca, pero es delatado y arrestado el 22 de marzo de 1715. Fue juzgado, torturado y ejecutado el 27 de mayo de 1715. Se le retiraron los honores militares y fue arrastrado a caballo hasta el cadalso, donde fue ajusticiado a garrote vil. Después fue decapitado y su cabeza expuesta en una jaula en la Puerta del Mar de la muralla de Barcelona durante doce años, a pesar de los ruegos de su viuda para que la retiraran.
Teniendo en cuenta que Rafael de Casanova (1660-1743) después de la rendición se retiró a sus posesiones de Sant Boi de Llobregat y le restituyeron sus bienes en 1725 y que Villarroel, después de estar encarcelado en el castillo de Alicante, en el de la Coruña y en el Alcázar de Segovia hasta 1725, vivió en Segovia con una pensión del archiduque Carlos, ya emperador; creo que habría que rendir homenaje al General Moragues y a todos los soldados desconocidos que cayeron en la defensa de Barcelona aquel desastroso año de 1714.

jueves, 3 de septiembre de 2009

LA NOVELA NEGRA










Recuerdo que de chaval, con 14 ó 15 años, cuando los deberes académicos dejaban tiempo libre, que era bastante (no como ahora), aprovechaba para leer unas novelitas editadas normalmente por Bruguera (tristemente desaparecida). En los 90 las publica Ediciones B-Grupo Z.
Eran del Oeste, policíacas, de ciencia ficción, románticas, etc., los autores solían utilizar seudónimo americanizado, ya que eran abogados, médicos, arquitectos, etc.: Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz) Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez), Silver Kane (Francisco González Ledesma), Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar), etc. Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía mantuvieron sus nombres reales. No debemos olvidar que estas novelas eran consideradas subgéneros literarios y ellos tenían otra profesión oficial.
Todavía conservo ejemplares editados en los años setenta que costaban entre 10 y 30 pesetas. Había librerías que las cambiaban por un módico precio, recuerdo haber ido a cambiarlas a una librería que había en la plaza Juan XXIII, en la esquina para subir al Castillo, creo que la llevaba la familia Plou.
La novela negra es un subgénero dentro de la novela policíaca, nace en Estados Unidos en las primeras décadas del siglo XX y debe su nombre a que se publicaban en la revista Black Mask (Máscara Negra). Yo me introduje en la lectura de novela negra con El halcón maltés de Dashiell Hammett y El sueño eterno de Raymond Chandler, considerados los creadores del género.
Otros escritores que he leído (además del gran maestro predecesor Sir Arthur Conan Doyle y su Sherlock Holmes) han sido Agatha Christie (Poirot y Miss Marple), Patricia Highsmith, Georges Simenon (comisario Maigret), etc. En cuanto a españoles puedo citar a Alicia Giménez Barlett, Eduardo Mendoza y, como no, a Manuel Vázquez Montalbán y su detective Carvalho. Las dos últimas novelas negras que he leído son Muerte en la Fenice de Donna Leon y La quinta mujer de Henning Mankell.
Donna Leon es una norteamericana afincada en Venecia hace años, la acción transcurre en su ciudad adoptiva, el comisario Brunetti se enfrenta a un asesinato en La Fenice, teatro donde se representa La Traviatta de Verdi. En uno de los entreactos aparece muerto el director de la ópera. Retrata el ambiente de una Venecia invernal y casi sin turistas, una Venecia provinciana donde se conoce la gente en la calle. El estilo sería parecido al de Ágata Christie, desfile de sospechosos en la escena del crimen y final rebuscado. Brunetti más que a Poirot me recuerda al teniente Colombo por la repetición de interrogatorios. Novela sobria en el estilo y sin violencia, buen análisis psicológico y físico de los personajes, adictiva.
Henning Mankell es sueco, la acción transcurre en Ystad (en el extremo Sur de Suecia). El inspector Wallander se enfrenta a un asesino en serie brutal, ha de investigar el pasado de las tres víctimas para encontrar algún punto de encuentro que le dé la pista que busca. Pocas descripciones físicas, las justas. Profundización psicológica sobre todo en el asesino. Precisión en las fechas, las horas y la climatología en que se producen los hechos. Minucioso relato del trabajo policial en equipo. Mucho más violenta que la anterior. Muy adictiva.
Recomiendo las dos novelas para el verano, aumentan la actividad cerebral que el calor ralentiza, por lo menos a mi.

martes, 21 de julio de 2009

LA REBELIÓN DE LAS ALPUJARRAS


Hace unos meses, comentando con José Molero (Novi para los amigos) alguno de mis artículos me estuvo hablando de un tal Fernando de Córdoba y Válor y de las rebeliones moriscas en las Alpujarras. Le comenté que un día investigaría sobre el tema y por fin ha llegado ese momento. Este artículo se lo dedico al Novi y a todos los catelldefelenses originarios, directamente o a través de sus antepasados, de la provincia de Granada (que son bastantes).
La historia empieza con la toma en 1492 por los Reyes Católicos del último bastión musulmán en la península, el reino de Granada, que comprendía los territorios de las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería y estaba gobernado por Boabdil el Chico. Tras la conquista se firmaron unos pactos que permitían a los musulmanes conservar su religión, su Derecho y sus costumbres.
No obstante, se intenta una conversión pacífica de la población en un principio (los musulmanes convertidos son denominados moriscos; las conversiones de mudéjares, musulmanes en territorio cristiano, se empezaron a realizar en el siglo XII) y presionando más adelante con la intervención del cardenal Cisneros.
Estas presiones produjeron la primera rebelión morisca en 1501. En 1502 los Reyes Católicos publican una Pragmática obligando a la conversión, con lo que incumplieron los pactos firmados con Boabdil.
A lo largo del siglo XVI se mantiene una calma tensa, pero en 1568 se produce la segunda rebelión en las Alpujarras liderada por el noble morisco Aben Humeya (1545-1569). Su nombre cristiano era Fernando de Córdoba y Válor. Su familia se convirtió a la conquista de Granada y por su colaboración los Reyes Católicos le concedieron el señorío de Válor a su abuelo.
Era miembro del cabildo municipal de Granada cuando en 1568 Felipe II prohibió la religión musulmana, esto le hizo abjurar del cristianismo y encabezar la rebelión gracias a las influencias de su tío, así fue nombrado “rey de los andaluces”.
Resistió a las tropas de Felipe II dirigidas por los marqueses de Mondéjar y de los Vélez y, al final, por Don Juan de Austria. Debido a su despotismo se crearon disensiones entre los moriscos y fue asesinado en extrañas circunstancias en su palacio de Laujar de Andarax. Le sucedió como líder de la rebelión su primo Aben Aboo, posible instigador de su asesinato, éste fue derrotado en 1571. Los moriscos fueron deportados hacia otras zonas y las Alpujarras se repoblaron con castellanos del norte de la península.
Una curiosidad a añadir son los denominados Juegos Moriscos de Aben Humeya. En 1569, poco antes de morir, mandó celebrar en Purchena (Almería) unos Juegos en los que se incluían pruebas deportivas de ascendencia griega como el levantamiento de peso, lucha, carreras, lanzamiento de honda, etc., además de concursos de danza y canto. Esto lo hacía para mantener entrenada a la tropa y para recordar las tradiciones y las costumbres musulmanas. Desde 1993 se celebran en Purchena en agosto unas fiestas recordando este hecho histórico–deportivo.
Juan Antonio Samarnch, presidente del Comité Olímpico Internacional hasta el año 2001, habló en una ocasión de estos Juegos como el eslabón perdido que unía los Juegos Olímpicos de la Antigüedad Griega con los modernos.

DE SOLSTICIOS Y EQUINOCCIOS


Por fin este mes llega el verano, esa estación tan esperada por todos, por sus días longevos y soleados; aptos para disfrutar de la playa, la montaña, de una charla amena con los amigos en la terraza de un bar y un largo etcétera de actividades que el buen tiempo propicia.
El día 21 de junio empieza el estío y es el día del solsticio de verano (día más largo y noche más corta) que celebraremos como siempre con la coca, el cava, la flama del Canigó, el salto sobre las hogueras, el lanzamiento endiablado de petardos, etc.
Los días 21 de septiembre y 21 de marzo, comienzo del otoño y de la primavera se producen los equinoccios, que como su nombre indica esos días la luz y la oscuridad igualan sus tiempos.
Por último, el 21 de diciembre, comienzo del invierno, es el solsticio de invierno (día más corto y noche más larga), que celebraremos con unos días de retraso con las fiestas navideñas, herederas de fiestas paganas anteriores al cristianismo.
Pero todo este tema astronómico me lleva a pensar en las cosmogonías de las diferentes culturas que pueblan o han poblado este pequeño planeta tan maltratado en la actualidad por la especie humana.
Esta palabra griega significa la explicación que cada cultura o religión ha dado al origen del universo. En el caso del Occidente cristiano y los hebreos no me voy a extender, pues todos conocemos el libro del Génesis de la Biblia, como Dios creó el mundo y a Adán y Eva, la manzana que nos expulsó del Paraíso, etc.
Los antiguos babilonios creían en una lucha de dioses anterior al mundo de la que salió vencedor Marduk, que ordenó a Ea que creará el mundo, creó al hombre con arcilla y con la sangre de un dios y los hombres estaban destinados a servir a los dioses.
En la antigua Grecia, si nos basamos en Hesíodo (finales s. VIII a. C.), la creación del mundo tendía cuatro fases: para resumir, en la tercera fase Zeus logra no ser devorado por su padre Cronos y se hace con el poder y en la cuarta fase Zeus y los dioses menores vencen a los titanes. Pero los filósofos griegos buscan el origen del mundo en la razón y el pensamiento: Tales de Mileto (s. VI a. C.) opina que el origen del universo es el agua, Pitágoras cree que está en los números, otros en el logos, etc.
Los egipcios tenían varias creencias: la creación por el dios del sol Ra, la creción por el dios Ptah, que crea por lo que su corazón desea y su boca pronuncia y el mito de Osiris y sus hijos Horus y Seth (éste mató a su padre, una especie de Caín bíblico).
Los chinos creían en un caos anterior al mundo, “el huevo cósmico” en el que vivía un ser superior llamado Pan-Ku, éste ordenó el mundo creando el cielo y la tierra y sosteniendo con su cuerpo ambos elementos, después cada parte de su cuerpo se convirtió en el viento, el sol, la luna, las montañas, el agua, etc.
Estos son pequeños ejemplos muy resumidos, pero cada cultura y cada religión tiene su mito explicador del origen del mundo. Volviendo a nuestro mundo occidental la ciencia también pretende investigar el origen del universo, la teoría física del big-bang “la gran explosión” es la más extendida. El año 2008 se puso en marcha el acelerador de partículas más grande del mundo (LHC) cerca de Ginebra para hacer colisionar haces de protones a gran velocidad y recrear artificialmente el momento del big bang.
Bueno, después de este breve viaje por la astronomía y por alguna de las creencias que hablan del origen del universo volvemos al principio: el comienzo del calor, las medusas en la playa, la calle Iglesia levantada para convertirla en zona peatonal en la época más adecuada del año, la calle Isaac Peral y la calle Mayor en el mismo estado para instalar los colectores de aguas pluviales, otras obras interminables; en fin, todo preparado para que los turistas disfruten de nuestra ciudad-gruyer.

martes, 14 de julio de 2009

LOS AYUNTAMIENTOS


De todos es sabido que el pasado mes de marzo del 2009 se produjo el relevo de alcalde en nuestro Ayuntamiento, el Sr. Joan Sau sucedió a Antonio Padilla al igual que éste en el 2002 sucedió al Sr. Agustín Marina en sendas mitades de su legislatura.
Mi intención en esta columna es hablar de la historia de los ayuntamientos. Según el diccionario de la RAE “ayuntamiento” significa “Corporación compuesta de un alcalde y varios concejales para la administración de los intereses de un municipio”.
Y entrando ya en la historia, los ayuntamientos son una institución originaria de Castilla que se remonta al siglo XIII. El gobierno de los municipios se realizaba mediante una asamblea general de vecinos denominada normalmente concejo. Este concejo elegía al “justicia” o “alcalde” según los lugares y era acompañado de un funcionario nombrado por el rey que recibió los nombres de “regidor” o “corregidor” a lo largo del tiempo.
Los mandatarios del concejo tenían atribuciones de todo tipo, administrativas, judiciales, de defensa armada, etc. Pero poco a poco el concejo se fue restringiendo y la asamblea vecinal dio paso a que los cargos municipales (sobre todo en ciudades) fueran copados por las familias privilegiadas, ya fueran nobles o burguesas.
Los Reyes Católicos en el año 1500 dieron más poder a sus representantes en los ayuntamientos (corregidores), lo que les permitía “de facto” controlar los mismos. Felipe V, tras la guerra de Sucesión, uniformó la organización municipal en toda España y, en Cataluña, las “universitats” fueron transformadas en “regimientos” o “ayuntamientos” y el poder municipal recayó prácticamente en manos de la autoridad monárquica.
Los ayuntamientos constitucionales se consolidaron en 1812 con “La Pepa”, la Constitución dictada por las Cortes de Cádiz, pero sólo perduraron hasta 1823, en que se produjo la reacción absolutista de Fernando VII. En 1924, bajo el gobierno de Primo de Rivera, entró en vigor el Estatuto Municipal, que fue el inspirador de las nuevas normas de administración local. El Parlament de Catalunya promulgó sus leyes municipales en 1933 y 1934 durante la Segunda República, las cuales estuvieron en vigor hasta el 1939.
Acabada la Guerra Civil se formaron Comisiones Gestoras en los Ayuntamientos y los cargos eran nombrados por el Gobernador Civil. Con la entrada en vigor de la Ley de Bases de Régimen Local en 1945 el alcalde sigue siendo nombrado por el Gobernador Civil y los concejales mediante un sistema de elección restringido mediante tres tercios. El tercio familiar entre los cabezas de familia, el tercio sindical entre los miembros del sindicato vertical de Falange y el tercio corporativo entre los industriales y comerciantes del municipio. A partir de los años sesenta en los tercios familiar y sindical se introducen personas no vinculadas al régimen e incluso sindicalistas de izquierdas, lo que favoreció la transición.
La Constitución de 1978 instaura la elección de la corporación municipal por sufragio universal y en abril de 1979 se celebran las primeras elecciones democráticas. En Castelldefels el PSC obtuvo 8 concejales, el PSUC 5, la UCD 4, Independientes 1, ERC 1, el PCOC 1 y CIU 1. Como el PSC-PSOE no obtuvo mayoría absoluta tuvo que pactar con los partidos de izquierdas y Agustín Marina se convirtió en el primer alcalde democrático de nuestra ciudad.

ALFONSO VI


Los que sigan asiduamente mi columna ya deben saber que mis padres nacieron en Sahagún, un pueblo de Tierra de Campos en el SO de la provincia de León y paso obligado de los peregrinos del Camino de Santiago.
Este año se celebra el IX Centenario de la muerte del rey Alfonso VI de León y Castilla llamado el Bravo (1040-1109) y el pueblo natal de mis padres se une a esta celebración, ya que este rey estuvo muy vinculado al mismo por los hechos que ahora relataré, pero empecemos por el principio.
Fernando I de Castilla y Sancha de León tuvieron tres hijos: Sancho, Alfonso y García. El primero heredó el reino de Castilla, el segundo el de León y el tercero el de Galicia; los tres heredaron también parias que se cobraban a varios reinos de taifas musulmanes (las parias eran unos tributos que cobraban los reyes cristianos a los musulmanes).
Sancho y Alfonso tenían diferencias, ya que Sancho se consideraba el primogénito y sucesor de todos los reinos de su padre, pero se unen momentáneamente para despojar a su hermano García del reino de Galicia. La tregua se rompe con la batalla de Golpejera en el 1072, gana Alfonso pero no persigue a su hermano Sancho y éste, aconsejado por el Cid, contraataca y consigue la victoria. Alfonso es encarcelado en Burgos y escapa al taifa de Toledo, otros dicen que se refugió en el Monasterio de San Benito de Sahagún y huyó con la ayuda del abad y el conde Pedro Ansúrez.
Sólo Zamora en poder de su hermana Urraca (partidaria de Alfonso) se escapa al control de Sancho, éste la sitia con sus tropas y un noble zamorano llamado Vellido Dolfos (personaje literario más que real)) se hace pasar por traidor con la excusa de mostrarle los puntos débiles de las murallas, consigue apartarlo de su guardia y lo asesina, con su muerte Alfonso se hace con el control de los tres reinos.
Según el Romancero y el Poema del Mío Cid ante la sospecha de que Alfonso estuviera implicado en la muerte de su hermano el Cid le hace jurar en la iglesia de Santa Gadea de Burgos que es inocente y esto provoca el posterior destierro del Cid de los reinos de Alfonso. Un romance pone en boca del Cid estas palabras “Desterróme el rey Alfonso / porque allá en Santa Gadea / le tomé su juramento / con más rigor que él quisiera....” y en el principio del Poema del Mío Cid aparecen los siguientes versos cuando el Cid entra en Burgos camino del destierro: “Convidar le ien de grado mas ninguno non osava / el rey Don Alfonso tanto avie la grand saña / antes de la noche en Burgos del entro su carta / .... que a mio Çid Ruy Diaz que nadi nol diesse posada,...). En la actualidad hay dudas sobre la veracidad del destierro, ya que Alfonso le casa con su sobrina Doña Jimena.
Del año 1072 al año 1086 se dedica a expandir su territorio, ya sea guerreando o a través de pactos. Cuando el 1085 invade el taifa de Toledo se titula “emperador de las dos religiones”. Los reyes de taifas andaluces piden ayuda a los almorávides y del 1086 al 1097 realizan cuatro desembarcos que marcan la decadencia del imperio de Alfonso. El año 1108 se encuentra en Sahagún con una herida que le impide montar a caballo y se produce la batalla de Uclés (Cuenca) contra los almorávides, los cristianos son derrotados y allí muere su hijo heredero al trono.
Alfonso muere en Toledo en 1109 y fue enterrado según su deseo en el Monasterio de San Benito de Sahagún, villa a la que tenía gran aprecio y a la que concedió fueros en el año 1085. Durante la desamortización de Mendizábal (1836) los restos del rey Alfonso y cuatro de sus seis esposas se trasladaron al vecino Monasterio de las Madres Benedictinas de la Santa Cruz, lugar en el que se encuentran en la actualidad.

miércoles, 1 de abril de 2009

JUEGOS Y JUGUETES













Los juegos y los juguetes infantiles han ido evolucionando a lo largo del tiempo. Si los juegos han evolucionado menos, los juguetes, a raíz del desarrollo de la electrónica y la informática, lo han hecho de forma espectacular en pocos años.
Pondré algunos ejemplos de las tres últimas generaciones: de la de posguerra (finales de los años treinta), de la mía (finales de los sesenta) y de la actualidad.
Empezaré con la generación de posguerra, la de mis padres, allá en Tierra de Campos (León). En cuanto a los juegos estaba el “Castro hecho y bien derecho” o “Tres en raya”, pero dibujando el cuadrado en el suelo y jugando con piedras (había que conseguir poner las tres piedras en línea en un cuadrado con dos diagonales y evitar que lo hiciera el contrario). También jugaban al escondite, a la rayuela (consistía en hacer avanzar un tejo dándole patadas a la pata coja sin que se saliera de unos cuadros marcados en el suelo y sin pisar las rayas) a las tabas (la taba es un hueso del tarso del carnero que se tiraba al aire y se ganaba según la posición en que caía), a la comba, al fútbol, a la peonza (si se conseguía sacar alguna peonza del centro de un círculo dibujado en el suelo al lanzar la propia y ésta bailaba ganabas la peonza sacada), a los plomos (consistía en tirar unos plomos de forma aplanada con dibujos al aire para que cayeran dentro de un círculo del tamaño de un plato, si no caían dentro había que empujar el plomo con un dedo para conseguir que quedaran dentro), a la pita (había que derribar una especie de bolo lanzando un disco metálico y ganabas lo que se ponía detrás del bolo), al “Pico, zorro, zaina”, equivalente al “Cavall fort” o “Churro, media manga, mangotero” (que consistía en saltar sobre unos compañeros agachados para derribarlos si no aguantaban el peso y si lo hacían y no adivinaban la marca que se hacía sobre el dedo o con la mano de las tres posibles volvían ha hacer de mula de carga) y un largo etcétera que es imposible reproducir aquí.
En cuanto a los juguetes de la posguerra me referiré a niños de trabajadores. Las muñecas de trapo o recortables de cartón, los rompecabezas (eran cubos huecos de cartón con un dibujo por cada cara con los que se podían montar seis figuras), los balones (pero no eran de cuero, los hacían con trapos y forrados de tela), las pelotas para jugar a frontón en cualquier pared, los triciclos, las bicicletas, los juegos de cocina, etc.
Los juegos de mi generación fueron heredados de la generación anterior, el escondite, saltar a la comba, el fútbol, la peonza, el cavall fort, el pañuelo (alguien sujetaba un pañuelo en el centro de dos filas de críos, había que conseguir coger y llevar el pañuelo a tu fila sin que el del otro equipo te pillara), ir con las “bicis” al campo, las niñas saltar las gomas, etc.
Los juguetes eran más sofisticados, pero básicamente los mismos, podemos añadir los coches a pilas, los “scalextric”, los “Juegos reunidos Geyper”, las muñecas que ya abrían y cerraban los ojos solas (vaya adelanto), los fuertes de indios y vaqueros, los primeros puzles, etc. Mi generación fue la primera que empezó a atontarse con la televisión, pero no mucho (creo yo).
Y llegamos a la actualidad, en los juegos persiste el fútbol, ir en bicicleta; y aparecen el monopatín; los “tazos” (que consisten en unos óvalos curvados de plástico con dibujos, si consigues picar en el tazo del compañero y darle la vuelta te quedas con él) y los “gogos” (son muñecos pequeños para derribar los de los compañeros), etc.
Pero la revolución electrónica e informática ha recluido a nuestros hijos en casa, ahora se confunden juegos y juguetes: las consolas, las “Wii”, los ordenadores, internet, la omnipresente televisión (por supuesto), etc. Los niños juegan solos y se pierde la capacidad de sociabilidad y compañerismo que los viejos juegos aportaban aunque a veces acabáramos a tortazos, después hacíamos las paces y nos volvíamos a “ajuntar”.

LLUEVE EN SAHAGUN










Llueve con mansedumbre,
el cielo se oscurece como bronce
de campanas calladas.
Sólo los rayos abren brechas
de fuego en el metal.

En un soportal me cobijo
de fuertes y viejas columnas.
Miro la Trinidad al frente
imponente y maciza
(me sigue impresionando
como cuando era niño),
las gotas de lluvia provocan
un llanto sordo en sus ladrillos
que susurra misterios.

Lluvia y rayos amainan,
el camino retomo,
cruzo el puente y arribo
al modesto refugio que me ofrece
la casa añorada de mis abuelos,
brillante en mi recuerdo
como la nieve de la infancia,
mas ahora fosca y deshabitada.

Gerardo Guaza. Marzo de 2009

jueves, 12 de marzo de 2009

ADIOS, GULSARÍ


Excelente novela de Chinguiz Aitmatov (1928-2008) en la que el autor de la exrepública soviética de Kirguizistán (que escribió en kirguiz y ruso) de forma a veces poética y a veces dura nos cuenta las peripecias de un koljós (granja colectiva soviética) a través de la vida de un pastor y de su caballo.
La novela empieza con el último viaje de Gulsarí (el caballo) y continuos relatos retrospectivos permiten a los dos personajes, caballo y pastor, recordar toda su vida. El caballo recuerda desde cuando era potro correteando en su manada y el pastor desde su juventud revolucionaria y la intervención en la II Guerra Mundial.
Gulsarí es un amblador de color amarillento (de ahí su nombre), un trotón que no galopa, sino que corre moviendo al mismo tiempo las patas de cada lado, lo que le da una elegancia envidiada por todos y provoca la pronta separación del caballo de su domador.
A pesar de la crítica política contenida en la novela fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras de la URSS en el año 1968.
Es enternecedor cuando hace recordar al caballo sus experiencias, es una de las partes más poéticas de la novela, que no está exenta de crudeza en otros apartados. Una crudeza que ilustra las adversas condiciones climáticas de Kirguizistán, la falta de medios y la dureza del trabajo realizado por estos yegüeros y ovejeros que están siempre en los valles viviendo en yurtas (casas circulares desmontables).
En mi opinión, además del valor literario de la novela, que es importante; no es menos interesante conocer la vida en tiempos de Stalin en un koljós de esa pequeña república soviética (sus habitantes son de raza turco-mongol) que hace frontera con China hacia el Este y el afán de superación de sus habitantes por sacar los proyectos adelante apoyándose en su firme creencia en el comunismo, aunque muchas veces no confiaran en sus jefes y se desesperaran.
La novela más famosa de Aitmatov es Yamilá, sus obras han sido traducidas a más de cien idiomas y algunas de sus novelas llevadas al cine. Murió el 10-6-2008 en una clínica de Nuremberg por un fallo renal cuando estaba colaborando en Kazán en la filmación de una película sobre su vida. Tuvo importantes cargos políticos y también ha sido diplomático en los últimos tiempos.
Si cae en vuestras manos, no dejéis de leerla. Está en Ediciones B, Colección Sine Die.